
Una de las grandes metrópolis planificadas del mundo antiguo, leída por su urbanismo y su gente, no sólo por su altura.

Teotihuacan no es “las pirámides”: es una metrópoli planificada, eje de una red mesoamericana de poder e intercambio. Caminamos la Calzada de los Muertos y las plazas leyendo el urbanismo, la iconografía del Templo de la Serpiente Emplumada y la economía de la obsidiana que aún conecta el sitio con los talleres vivos de San Martín. Lo que el visitante medio mira hacia arriba, lo leemos al nivel del suelo. El acceso a plataformas depende de las disposiciones del INAH ese día; la entrada y el transporte corren por cuenta de cada persona.
La traza monumental leída como urbanismo, no como pasillo a la cima.
La iconografía de La Ciudadela y su lectura.
Las plazas y la obsidiana de San Martín (el acceso a plataformas depende del INAH ese día).
Por confirmar contigo. Existe autobús público desde la Terminal Central del Norte (costo y horario a cargo de cada persona).
No. El ascenso a la cima del Sol está cerrado desde 2020 y el acceso a la Luna es parcial y cambiante. El recorrido se centra en la Calzada y las plazas, sujeto a las disposiciones del INAH ese día.
No. La entrada se paga en taquilla o portal del INAH y el transporte público corre por tu cuenta; te explicamos cómo llegar. Hay revisión de seguridad en los accesos.
Precios en pesos mexicanos.
Los precios están en pesos mexicanos. Coordina la fecha y el pago directamente con Luumbral.